martes, 4 de noviembre de 2008

200.000 tragedias nuevas en un solo mes

Casi 200.000 parados en un mes. Además Noviembre no va a ser mucho mejor. Mas de 15.000 pequeñas empresas cerradas en un año. Ha triplicado las previsiones mas negativas que hablaban de 70.000 parados.
En fin, que estamos en la ruina, otra vez con Solbes y el PSOE.
Desde este modesto rincón de internet nos preguntamos que podemos hacer para manifestar nuestro hartazgo.
Parece que la huelga es complicada, pero ¿podríamos señalarnos de algún modo?¿podríamos iniciar una campaña para que los ladrones nos dejen de robar?
Como siempre lanzamos la pregunta y esperamos vuestras respuestas.
Fermín propuso parar el país. Parar las carreteras y la actividad un día determinado a una hora para hacernos visibles. .. es una idea
¿ tenéis otras?
Mientras os dejamos un enlace que contribuye a sembrar el pánico, pero informa bastante de quien dirije nuestro camino al abismo.
http://www.youtube.com/watch?v=ZBuKZLyqJ8g&feature=related

9 comentarios:

Clandestino dijo...

El gobierno que ocupa el estado, es criminal. Así lo han dejado patente, por activa y por pasiva en multitud de actuaciones, como la promulgación de leyes contra derechos. Toda ley que viola algún derecho es una ley criminal. Todo gobierno que promulga leyes criminales, es un gobierno criminal. El objetivo de un gobierno criminal es secuestrar a la justicia y mangonear el derecho.

Eso es exactamente lo que hace la banda mafioso-corporativa de corte claramente fascista que acaudilla el embustero, traidor y estafador, Z, tras ocupar nuestro estado de nuestra propiedad y malversar nuestro poder soberano, incumpliendo u omitiendo su articulado en nuestra Carta Magna.

Ningún resultado electoral, puede legitimar a ningún gobierno para utilizar el estado de todos, para delinquir contra amplios colectivos ciudadanos a los que está obligado a servir. Especialmente contra aquellos que sobreviven de la honradez de su esfuerzo personal.

Z se ha originado en alianzas mafiosas con la del Tinell, rodeándose de todos los indeseables y enemigos de la nación, hasta conformar una mayoría de vividores y expoliadores, a los que una mayoría minoritaria le servimos de puntal, ante la traición del partido de la oposición, enganchándose a su carro, tras dejar tirados a sus diez millones de electores.

El estado es nuestro. Los gobiernos son nuestro personal de servicio. Si no nos sirven y convierten nuestro estado en criminal, simplemente los echamos y elegimos a otros dispuestos a ejercer honradamente ese deber.

La calaña criminal del enemigo que nos ocupa, les permite mearse y defecarse, no solo en el derecho y la justicia, sino en todas las formas cívicas y racionales de protestas y manifestaciones. Como alimañas cobardes y miserables, carentes de todo principio y moral, que los humanice, solo reaccionan al palo. Al miedo. Así lo demostraron cuando sumisa y servilmente arrastraron su indignidad y arrastraron a nuestro estado, bajo las mofas de los asesinos nacionalistas. Ante las nazis nacionalistas. A presiones de lobbis gays, feministas o titiriteros. O hundiendo inmisericorde y criminalmente a la clase trabajdora en la más absoluta miseria, cuando importaron tantos millones de esclavos, con cuyas condiciones de indignidad tuvieron que competir, para satisfacer la libre explotación por parte del más brutal anarcocapitalismo de tierra quemada, que no perdona ni los céntimos.

Solo cederán a la fuerza. Solo se rinden al miedo. Jamás a la razón. Los tiranos organizados contra los pueblos, solo cedieron ante la presión de la soga sobre sus pescuezos. Siempre fue así y no se ha producido absolutamente ningún indicio que induzca a pensar de otra manera.

España se mueve bajo las directrices de la casta política, estilo familias del Chicago de los veinte, con las ventajas añadidas de nuestra legitimación al cederles el estado para cubil desde el que planear y perpetrar sus crímenes. Han puesto de padrino al más tonto y manejable. El objetivo es impedir la gobernabilidad de la nación creando la confusión necesaria para infiltrar su criminalidad, camaleónica y simultáneamente, en el estado y en la sociedad civil, amparada con su relativismo y sometida con la concentración de poderes.

Manifestaciones, protestas, cortar calles, solo los legitimarán para azuzarnos nuestras FSE, mantenidas para que nos libren de sus amos criminales. Nos triturarán y nos marcarán como a vulgares reses con el cartel de alborotadores y delincuentes.

Solo es válida la solución georgiana y ucraniana: Un millón de ciudadanos, dispuestos a rodear nuestro Congreso con todas las ratas dentro, sin permitir su salida y sin abandonar el cerco, hasta ser esposados y conducidos a furgones policiales, tomar el Congreso y no salir hasta reeditar la Constitución y blindar la democracia contra el crimen, contra el nacionalismo y contra la concentración de poderes, nombrando un gobierno provisional con garantías, hasta nuevas elecciones.

En ambos casos depusieron a sus gobiernos sin disparar un solo tiro, ni romper ni una sola ventana.

El resto de movimientos, además de no hacerles ni cosquillas, es tirar piedras contra nuestro tejado, por ser sensibles al efecto boomerang, por la experiencia en manipulación gobbeliana del nazi-fascismo de nuestra castas de políticos profesionales.

Un millón de ciudadanos rodeando nuestra estancia principal de nuestra central de servicios, que es nuestro estado, sin ceder un milímetro hasta desalojarla de sinvergüenzas y ladrones, para entrar y desinfectarla antes de reabrirla a la actividad de servicio al ciudadano. Eso es lo que necesitamos. Somos cuarenta millones. La mitad explotados criminalmente por la otra mitad. Está claro lo que hay que hacer, hasta las últimas consecuencias, o no mover un solo dedo aceptando nuestra cobarde indignidad.

Clandestino dijo...

Se me olvidaba recordar que los ocupas del Gobierno, llegaron a él a lomos de una terrible masacre, que ni sa ha aclarado ni nadie está dispuesto a aclarar.

Hoy conocemos suficientemente al traidor como para saber de su absoluta falta de escrúpulos, le hace capaz de todo lo peor de entre lo peor, para alcanzar sus objetivos bastardos. Como mencioné antes, solo es un peón. El tonto visible. El hampa que lo maneja no es de los que se andan con 'piquis-miquis'.

Tienen sometido desde el rey hasta el último empleado público. El clamoroso y petético espectáculo de los sindicatos es el botón de muestra. Delinquen abierta y públicamente con absoluta impunidad y a plena luz, con total desfatez y la típica hamponería del propotente en la seguridad que les proporciona nuestro propio estado.

Que nadie se equivoque. La calaña del personal al que nos enfrentamos, no es de los que se detienen ante el respeto a la vida de nadie. Ni de uno, ni de los que sean menester. El que se moje tiene que ser asumiendo riesgos y consecuencias. No será fácil.

Los derechos fundamentales son inviolables, pero para las mafias criminales, dueñas de las mafias políticas, eso no es un obstáculo. Solo la unidad de las víctimas frente a ellos permitirá que sean debidamente respetados y garantizados.

Anónimo dijo...

Pensaba que el PP estaba de acuerdo con las medidas del PSOE frente e la crisis.

Clandestino dijo...

Anónimo

¿El delito de estado es menos delito porque lo apoye el PP?

¿Qué tiene que ver las siglas de las distintas bandas criminales si todas los son?

¿Pierde peso el derecho porque sean más los que lo agredan?

Anónimo dijo...

yo creo que podríamos organizarnos

Anónimo dijo...

Que fuerte,en este blog dimos una idea para concentrarnos el 15 de Noviembre en la puerta del Sol y ahora leo que los del Blog de Sputnik de villalba se adelantan y no dicen quien dio la idea.

José Enrique Carrero-Blanco Martínez-Hombre dijo...

Te comunico que ya he publicado el resultado de las votacionesde la I Edición al mejor blog, otorgado por mi blog y hoy empieza la votación para elegir el mejor blog.

José Enrique Carrero-Blanco Martínez-Hombre dijo...

Una vez finalizada la I edición del Premio al mejor blog, he abierto un Buzón de sugerencias.

Estás invitado a participar.

Domingo dijo...

¿Hay alguien ahí o acaso ya hemos tirado la toalla?